¿Te acaban de pedir los papeles de un seguro de responsabilidad civil para mercadillos? Pues este artículo te interesa.
Algo que mucha gente se pregunta es si realmente hay que tenerlo siempre. Lo cierto es que es más complicado. A veces sí, y a veces no.
¿Cuándo es obligatorio el seguro de responsabilidad civil en un mercadillo?
Lo más habitual es que la obligación sea uno de los requisitos para conseguir la autorización o participar en un evento.
Puede exigírtelo, por ejemplo:
- El ayuntamiento, a través de la ordenanza que regula la venta ambulante.
- El organizador de la feria o mercado, dentro de las condiciones para los participantes.
- La normativa autonómica, según el tipo de actividad que desarrolles.
- El propio recinto, si vas a utilizar una caseta o espacio concreto.
Aunque te extrañe porque ya hayas participado en otro mercado sin seguro, no des por hecho que podrás hacer lo mismo en el siguiente.
Pero antes de contratar nada, revisa las bases del evento. Así podrás saber si te exigen un capital asegurado concreto, determinadas coberturas o algún certificado que demuestre que tienes la póliza en vigor.
Si tienes una asociación u ONG y vais a montar un puesto puntual para vender ropa, artesanía, alimentos u otros productos con el fin de recaudar fondos, también conviene comprobarlo. Que la actividad sea ocasional o tenga fines solidarios no implica que el organizador vaya a eximirte de sus requisitos.
¿Qué cubre un seguro de responsabilidad civil para mercadillos?
El objetivo principal de este tipo de seguros es cubrir las reclamaciones derivadas de daños que puedas causar a otras personas durante tu actividad.
A cualquiera le puede pasar que un visitante se tropiece con un cable. Lo hemos visto ya muchas veces. Lo preocupante es cuando es culpa de tu equipo. Y esa persona se puede lesionar, lo que significa que puede perjudicarle mucho la dejadez de alguien. Son cosas que no se pueden controlar siempre, y lo entendemos.
Y no solo se trata de accidentes el tema. Hay muchas maneras en las cuales alguien puede equivocarse y causar un daño a otra persona. Imagínate qué pasaría si un producto que tú vendes provoca un daño en un tercero, y seguramente pasa más de lo que crees.
Es ahí cuando necesitas algún tipo de protección. Te contamos coberturas:
- Responsabilidad civil de explotación, por daños causados durante el desarrollo de la actividad.
- Responsabilidad civil de productos, por daños relacionados con los productos que has vendido.
- Responsabilidad civil locativa, si utilizas un espacio o instalaciones de otra persona.
- Defensa jurídica, para afrontar determinados gastos derivados de una reclamación.
Las coberturas pueden cambiar mucho de una póliza a otra. Por eso es importante tener claro qué tipo de puesto vas a montar y qué productos vas a vender.
¿Qué pasa si no tienes seguro?
No es el fin del mundo, pero necesitas un seguro si quieres participar.
Pero vamos a darte un consejo.
Aunque nadie te obligue a contratarlo, sigues siendo responsable de los daños que pueda causar tu actividad. Si ocurre un accidente y recibes una reclamación sin tener seguro, tendrás que afrontarla por tus propios medios.
¿Estarías preparado para cubrirlo de tu propio bolsillo?
Y, aunque así fuera, dudamos mucho que quieras arriesgarte.
Por eso, el seguro de responsabilidad civil tiene sentido más allá de cumplir con el papeleo del mercadillo.
Pero ojo, ten claros los requisitos antes de contratar cualquier seguro. No todos los puestos tienen el mismo riesgo ni necesitan las mismas coberturas.
Antes de contratar un seguro de responsabilidad civil para mercadillos, comprueba las condiciones que te exige el ayuntamiento o el organizador y explica con claridad cuál será tu actividad.
En Asegurados Solidarios podemos ayudarte a revisar qué seguro necesitas para tu puesto y buscar una póliza que se adapte tanto a los requisitos del evento como a la actividad que vas a realizar. ¿Cómo?, contáctanos y lo vemos juntos.
