Si estás pensando en contratar un seguro de responsabilidad civil para venta ambulante, es importante que tengas en cuenta todo esto que te comentaremos aquí. Elegirás mejor tu cobertura y no te arrepentirás de haberle dedicado unos minutos a esta guía rápida que hemos preparado para ti.
En la práctica, este tipo de seguro lo busca mucha gente que monta paradas en ferias de artesanía, mercadillos solidarios, puestos de alimentación y productos de cercanía, y también puestos de ropa o de artículos del mundo. Si es tu caso, esta guía te viene al pelo.
Qué tipo de puestos suelen pedir este seguro
Aunque cada ayuntamiento y cada evento tiene normas propias, hay paradas que nos consultan mucho:
- Ferias de artesanía: bisutería, cuero, velas, cosmética artesanal, decoración.
- Mercadillos solidarios: ventas puntuales para recaudar fondos, con voluntariado y mucha afluencia.
- Puestos de alimentación y productos de cercanía: comida preparada, degustaciones, bebidas, conservas, embutidos, quesos.
- Puestos de ropa: prendas, complementos, segunda mano, perchas y expositores.
- Artículos del mundo: decoración, incienso, textiles, artesanía importada, regalos.
Si tu actividad se parece a una de estas, lo clave es que la póliza declare tu actividad real (y no “venta ambulante” a secas).
Ahora, vamos a entrar en por qué te puede interesar hacerte con un seguro.
Los peligros de la venta ambulante
No todas las empresas desean tener como clientes a empresarios que se dedican a vender en la calle, en un puesto urbano. Las razones están en los riesgos extra y la exposición a posibles peligros que supone tanto para el comercio como para la aseguradora:
- Caídas y tropiezos: Aunque no tengas nada que ver, se te puede atribuir la mala colocación de un cable, un alargador, una alfombra o un mal posicionamiento de la parada que hace que la gente se haga daño. A pesar de muchas precauciones, esto es algo que puede pasar, y más si estás en un lugar público por el que pasa cada día mucha gente. Basta con un pequeño error para que algo pase.
- Golpes: No tiene por qué ser culpa del montaje, sino, por ejemplo, del aire que corre por la calle, pero alguien se puede dar un golpe con tu carpa, con un panel que se cae o con los expositores.
- Quemaduras: Con cualquier cosa, ya sea con planchas, freidoras, cafeteras o en puestos con cocina y bebidas calientes…
- Cortes: Si usas cristalería, ahí hay un riesgo. También si hay cuchillos, herramientas…
- Intoxicación o alergias: Si vendes comida o haces degustaciones, puede haber muchos problemas con el producto.
- Caída de expositores y género: Percheros, estanterías, maniquíes, cajas o piezas de artesanía que se vencen con un empujón o con el viento.
- Daños por electricidad o gas: Puede pasar cualquier cosa en la calle, y como consecuencia, puede haber un incendio, un cortocircuito, etc.
- Daños al entorno: Habrá olores, a veces humo, y puedes manchar el espacio público o verter contenidos contaminantes sin darte cuenta.
Tener todo esto en cuenta te ayuda a prever muchos problemas en un futuro, pero también a saber qué clase de coberturas te pueden llegar a interesar.
Lo que suele cubrir un RC para una parada
Para hacerte una idea de qué se cubre y qué no (no te lo cubrirá absolutamente todo), aquí tienes un pequeño listado con lo que se suele encontrar hoy en día en los seguros de responsabilidad civil (o «RC», como solemos llamarlo) para este tipo de negocios:
- Daños personales a terceros: Alguien se cae por un cable tuyo, se quema, se corta, etc.
- Daños materiales a terceros: Rompes algo del local, de la vía pública, de otro puesto, de un cliente.
- Defensa jurídica: Abogado, costes judiciales.
- Fianzas: A veces, según póliza.
Te recordamos que el seguro tiene que encajar con tu caso (feria de artesanía, mercadillo solidario, alimentación, ropa, etc.). Si declaras una actividad “genérica” y luego pasa algo en una actividad distinta, te puedes llevar un susto.
Lo que no es lo mismo (y mucha gente lo mezcla):
- Robo, incendio de tus cosas, daños a tu propio material: Eso suele ir en otro tipo de seguros, pero no en un RC.
- Daños a tu propio cuerpo: Eso es un seguro de accidentes o baja, no de RC.
- Daños del vehículo: Eso es el seguro del vehículo.
¿Nuestra recomendación?
Llevamos muchos años en el mundo de los seguros. Si te preocupa tu exposición a los peligros y sus posibles consecuencias legales o económicas… Nosotros recomendamos que apuestes, en un caso así, por un seguro multirriesgo.
Es más amplio, tiene más cobertura y, sobre todo, es mucho más seguro que un simple seguro de RC.
Cuando lo contrates, fíjate en qué actividad exacta se declara, qué ámbito cubre, cuáles son los límites, la franquicia, qué exclusiones hay y qué carencias, por si acaso.
¿No tienes ni idea de qué te estamos hablando? Podemos ayudarte a encontrar el seguro perfecto para venta ambulante, pero tienes que ponerte en contacto con nosotros y explicarnos tu caso concreto. Estaremos encantados de orientarte y darte una alternativa mucho mejor de las que encontrarás por internet.
