Enviar a tu hijo a un viaje de idiomas en verano puede ser una experiencia perfecta para él. Aprende inglés, francés o alemán, gana autonomía, conoce a gente nueva y vuelve con la sensación de haber vivido algo importante.
Pero claro, tu hijo se va. No es una sensación del todo agradable. Quieres que la familia que haga de anfitriona o la residencia donde esté sea adecuada… y no se puede controlar todo.
Y llega la inevitable pregunta:
¿Está todo bien cubierto si pasa algo?
Si tu hijo es menor de edad o adolescente, hay varias cosas que conviene revisar antes de que salga. Una de las más importantes es el seguro (un seguro de viaje para estudiantes, a poder ser).
En esta guía te explicamos qué seguro necesita tu hijo para un viaje de idiomas en verano y qué deberías mirar antes de dar por bueno el seguro que te ofrece la academia, la agencia o la organización del programa.
Un viaje de idiomas necesita un seguro de viaje adecuado
Esto no lo decimos porque sí. Ten en cuenta que un curso de idiomas en el extranjero suele mezclar muchas cosas:
- Viaje internacional, que no es poco según el sitio al que vaya.
- Estancia de varios días o semanas.
- Clases en una academia o centro educativo.
- Alojamiento en familia, residencia o campus.
- Excursiones y actividades.
- Menores o adolescentes lejos de sus padres.
- Posibles vuelos, escalas y traslados.
Por eso, el seguro no debería de servir solo para esas pequeñas cosas. Tiene que servir para lo que realmente te preocupa: para proteger a tu fijo y para servirte de protección ante cualquier posible disgusto.
Tu hijo debe poder recibir ayuda si se pone malo, si sufre un accidente, si necesita volver antes de tiempo, si pierde documentación, si hay un problema con el equipaje o si causa algún daño sin querer durante la estancia.
Y también que la asistencia sea rápida, directa y en castellano. Porque si ya es estresante gestionar una urgencia médica en España, imagínate hacerlo desde otro país, con tu hijo nervioso al otro lado del teléfono y tú intentando entender qué pasa mientras un alemán te grita.
Ante esta situación, surge una duda de manera bastante habitual. La tarjeta sanitaria está pensada para gastos en médicos fuera de España… ¿no?
¿Sirve la tarjeta sanitaria europea para un viaje de idiomas?
La tarjeta sanitaria europea (TSE) puede ser útil si tu hijo viaja a un país donde sea válida, pero no deberías verla como sustituta de un seguro de viaje completo.
La propia Unión Europea explica que la TSE da acceso a asistencia sanitaria necesaria durante una estancia temporal en otro país de la UE, en las mismas condiciones que las personas aseguradas allí.
Pero también deja claros varios límites: puede haber pagos por adelantado, no cubre la sanidad privada, no cubre la repatriación y no sirve para tratamientos programados.
Vamos, que no cubre del todo.
Si tu hijo está en Irlanda, Francia, Malta o Alemania y necesita atención médica, la tarjeta puede ayudar. Pero si el centro al que acude es privado, si hay que adelantar dinero, si necesita volver a España por una enfermedad grave o si hay que organizar un traslado sanitario, la TSE se queda corta.
Por eso, para viajes de idiomas, lo más prudente es combinar la TSE, cuando toque, con un seguro de viaje específico para estudiantes o menores en el extranjero.
Qué coberturas debería tener un seguro para viajes de idiomas para tu hijo
Cuando revises un seguro para un viaje de idiomas, no te quedes solo con el precio. Mira las coberturas. Ahí está la diferencia entre ir tranquilo y descubrir demasiado tarde que la póliza no cubre justo lo que necesitabas.
Y no te vuelvas loco comparando, limítate a fijarte en si tienen lo mismo que solemos ofrecer nosotros (o contrata nuestro seguro). No todas son indispensables, pero ayudan mucho:
- Asistencia médica en el extranjero: Es la cobertura principal. Si tu hijo se pone enfermo, tiene un accidente, necesita ir a urgencias o requiere pruebas médicas, el seguro debe cubrir esos gastos. Sobre todo en destinos como Estados Unidos o Canadá, donde una visita médica puede salir carísima.
- Hospitalización y traslado sanitario: Si el problema es más serio, el seguro debe cubrir la hospitalización y el traslado sanitario si hace falta mover al menor a otro centro médico o traerlo de vuelta a España.
- Repatriación: Es una de esas coberturas que nadie quiere usar, pero que debería estar sí o sí. Si ocurre algo grave, por improbable que sea, la aseguradora se tiene que encargar de organizar y cubrir el regreso del menor a España.
- Regreso anticipado: Puede ser útil si tu hijo tiene que volver antes de tiempo por una urgencia familiar o por una causa incluida en la póliza. En viajes de varias semanas, en los que no sabes qué puede pasar, hay que tenerlo previsto.
- Responsabilidad civil: Para cubrir daños que tu hijo pueda hacerles a otras personas o a cosas de terceros. No es raro romper algo sin querer, haciendo el garrulo con los nuevos amigos.
- Equipaje y documentos: El seguro debería cubrir pérdida, robo y daños de equipaje, y también ayudar si el menor pierde el DNI, el pasaporte u otros documentos importantes durante el viaje.
- Cancelación del viaje: Si ya has pagado el curso, los vuelos o el alojamiento, esta cobertura puede ayudarte a recuperar parte del dinero si tu hijo no puede viajar por una causa cubierta. Lo ideal es contratarla cuanto antes, así que ten en cuenta el periodo de carencia.
- Asistencia 24/7 en castellano: Muy importante, como decíamos. Si pasa algo, tu hijo necesita poder llamar a un teléfono de asistencia a cualquier hora y entenderse bien. Y tú también agradecerás tener alguien con el que hablar para saber qué hacer.
- Cobertura de actividades y excursiones: Muchos viajes de idiomas tienen también actividades deportivas, visitas, excursiones o actividades al aire libre. Revisa que estén cubiertas, porque algunos seguros básicos excluyen ciertas prácticas aunque parezcan normales dentro del programa.
Si tu hijo va con una ONG o con una academia, exígeles que tengan estas coberturas. De no ser así, plantéate la posibilidad de contratarlo tú mismo, y será difícil pillarte desprevenido.
Recuerda: con la TSE no basta. Hay que ser muy proactivo como padre con estas cosas, si quieres que, cuando algo salga mal, puedas respirar tranquilo.
Tener un seguro es tener tranquilidad, al fin y al cabo. Eso es lo único que queremos para ti en Asegurados Solidarios. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos con el seguro para el viaje de idiomas de tu hijo, o con cualquier otra cosa que quieras asegurar. Recuerda que cada euro que destinas a asegurar con nosotros aporta a nuestras causas sociales, ¡así que anímate a sumarte!
