Las luces ya están puestas, las plazas se llenan de puestos y ese olor a castañas recién hechas empieza a colarse por todas partes. Los mercadillos navideños ya están aquí, y con ellos llegan miles de personas con ganas de comprar, curiosear y disfrutar.
Y si formas parte de una ONG, una asociación o simplemente eres voluntario echando una mano en uno de estos puestos, hay algo que quizá no te han contado: necesitas un seguro de responsabilidad civil.
¿Por qué hace falta un seguro para un mercadillo?
Estarás en tu puesto vendiendo adornos hechos a mano, y de repente un niño tropieza con un cable, una carpa se mueve con el viento o alguien se quema con el hornillo de las castañas. Imagínate esto o cualquier situación similar con lo que sea que vendas o tengas en tu expositor. Siempre puede ocurrir.
Aunque todo haya sido un accidente, alguien tendrá que hacerse responsable de los daños… y si no tienes seguro, ese alguien eres tú (o tu organización).
Por eso, los ayuntamientos suelen pedir este tipo de seguro como requisito para montar el puesto. Normal, porque es una manera de evitar que cualquier imprevisto suponga un gran gasto.
¿Qué cubre el seguro de responsabilidad civil en mercadillos?
Básicamente, este seguro te puede proteger frente a los daños que tú o tus ayudantes podáis causar a otras personas o a los bienes del mercadillo.
Para que te hagas una idea más clara, te contamos las coberturas que suelen incluir:
Responsabilidad civil de explotación
Te cubre si, durante el montaje o mientras vendes, ocurre algo que cause daños a alguien o a algo. Por ejemplo, una persona se tropieza con una caja mal colocada, una mesa se cae y rompe un escaparate, o un cable provoca una pequeña descarga.
Responsabilidad civil de productos
Si vendes algo que puede causar un daño (como comida, cosmética o juguetes), esta cobertura es indispensable. Te protege si, por ejemplo, alguien tiene una reacción alérgica a un producto o se intoxica con un alimento.
Responsabilidad civil locativa
Sirve si alquilas un espacio o una caseta dentro del mercadillo y causas algún daño al suelo, las paredes o las instalaciones del recinto.
Tienes más información sobre esta cobertura aquí.
Defensa jurídica
Si alguien te reclama algo o hay que ir a juicio, el seguro cubre abogados, procuradores y posibles fianzas. Básicamente, evita que tengas que pagar por defenderte.
Y… ¿cuánto cuesta?
No es caro.
Puedes encontrar seguros temporales (solo para el evento) desde unos 30 o 50 euros. Y si tu asociación o grupo participa en varios mercadillos durante el año, sale mejor contratar una póliza anual, que suele costar entre 30 y 150 euros según las coberturas.
Una cantidad pequeña si lo comparas con lo que te puede costar un accidente sin seguro.
Todo, claro, dependiendo mucho de cada caso. Lo ideal sería que lo mirásemos con lupa.
¿Qué te pedirán para montar el puesto?
Cada ayuntamiento tiene sus propias normas, pero casi siempre te pedirán:
- Un certificado de seguro con las fechas de montaje, celebración y desmontaje.
- Que el organizador o el propio ayuntamiento aparezcan como asegurados adicionales en la póliza.
- Un capital asegurado mínimo, que puede ir de 150.000 € hasta 900.000 €, según el evento.
Si no cumples con esto, ni te dejarán montar el puesto.
Participar en un mercadillo navideño es muy chulo, pero hay que ir con cuidado. Si quieres que todo salga bien, cuenta con tu seguro de responsabilidad civil para mercadillos navideños. No te puedes arrepentir de hacer las cosas con más protección.
¿Te animas a hablarlo con nosotros? Contáctanos y te ayudamos a encontrar el seguro de RC ideal para ti.
